Pedi2 Voz · Cadenas

El agente de voz para cadenas de restaurantes

Varios locales, cada uno con su carta y su horario, y una forma común de atender el teléfono que no dependa de quién esté cerca en ese momento.

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En incorporación

Pedi2 Voz está en fase de incorporación con restaurantes piloto. Lo que ya funciona hoy en Pedi2 —la carta digital, los pedidos por WhatsApp, la pantalla de cocina y el reparto— se explica en presente en esta página; lo que corresponde al canal telefónico se explica en futuro y está señalado. Si quieres entrar en el piloto, pídenos una demostración.

En una cadena, el teléfono es el eslabón menos uniforme

Un grupo de restaurantes invierte esfuerzo en que la experiencia sea parecida en todos sus locales: la carta, la presentación, el uniforme, el trato en sala. Y luego el teléfono lo coge quien puede, con la formación que tenga, en el momento en que suena. En un local lo atiende alguien con dos años de oficio y en otro alguien en su segunda semana.

El resultado es que la misma pregunta recibe respuestas distintas según a dónde llame el cliente, y algunas de esas respuestas son sencillamente incorrectas: horarios que ya cambiaron, un plato que se retiró de la carta hace un mes o una zona de reparto que se amplió y nadie comunicó. No es dejadez de nadie: es información que vive en la cabeza de las personas en vez de en un sitio del que se pueda leer.

Lo que importa a escala

Varios locales, una sola fuente de información

Cada sede, con lo suyo

Pedi2 ya trabaja por sedes: carta, horarios por tipo de pedido, mesas y zonas de reparto propios de cada local. Las diferencias entre establecimientos son las reales, no las que dependen de quién conteste.

La llamada, al local que toca

Con un número por local la llamada ya llega a su sitio; con un número común hay que preguntar. Es una decisión de implantación y conviene tomarla antes de repartir cartelería.

Simultaneidad real

Diez locales en hora punta son diez teléfonos sonando a la vez, a veces más de uno por sitio. Cada llamada es independiente para el agente: no hay una cola común esperando a que alguien se libere.

Cambios que llegan a todos a la vez

Un cambio de horario o un plato retirado se actualiza donde está el dato, no llamando local por local para avisar. Es la diferencia entre comunicar un cambio y aplicarlo.

El pedido entra en el circuito del local

Cada comanda aparece en la pantalla de cocina de su sede, con su referencia y su canal, y cuenta en sus totales. No hay una bandeja central que alguien tenga que repartir.

Consistencia en lo que se dice

La misma pregunta recibe la misma respuesta en todos los locales, porque sale de los mismos datos. Para una marca, eso vale tanto como la rapidez.

Hablemos de tu operación concreta

En una cadena las decisiones de implantación pesan más que las funciones: numeración, sedes, qué se centraliza y qué no. Es lo que vemos en la demostración.

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Lo que conviene preguntar antes de contratar nada

Para un grupo, el riesgo no es que la tecnología no funcione: es implantarla en veinte locales y descubrir a los dos meses que falta una pieza. Preguntas que conviene hacer —a nosotros y a cualquier proveedor:

  • ¿Qué parte está funcionando hoy con clientes reales y qué parte está en desarrollo?
  • ¿De dónde saca el sistema la carta y los horarios de cada local, y quién los mantiene?
  • ¿Qué pasa exactamente cuando el sistema no entiende algo?
  • ¿Se puede empezar por un local y ampliar, o hay que entrar con todos?
  • ¿Qué se puede revisar después: se guarda registro de lo que ocurrió en cada llamada?

La primera es la más importante y la que menos se hace. En nuestro caso la respuesta está escrita arriba en esta misma página: el canal telefónico está en incorporación y el resto del sistema —carta, pedidos por WhatsApp, cocina, reservas y reparto, por sedes— lleva tiempo en producción.

Implantación

Cómo se despliega en un grupo sin jugársela

El error caro no es elegir mal el proveedor: es encenderlo en veinte locales a la vez.

  1. 1

    Un local piloto, y el que más llamadas recibe

    No el más tranquilo: el que peor lo pasa con el teléfono. Es donde antes se ve si aporta y donde antes aparecen los casos raros que hay que resolver.

  2. 2

    Empezando por fuera de horario

    Es el tramo sin riesgo: ahí hoy no se atiende nada, así que cualquier llamada resuelta es ganancia y ninguna experiencia empeora. Cuando eso funciona, se amplía a la hora punta.

  3. 3

    Revisar lo que pasó de verdad

    Antes de ampliar hay que poder mirar las conversaciones: qué se resolvió, qué se derivó y dónde se atascó. Sin esa revisión se amplía a ciegas.

  4. 4

    Poner al día la información de cada sede

    Es el trabajo aburrido que decide el resultado: horarios reales de cada local, cartas correctas, zonas de reparto al día. Un agente que lee datos viejos responde peor que nadie.

  5. 5

    Ampliar por grupos, no de golpe

    Tres o cuatro locales por tanda, con margen para corregir entre una y otra. Lo que se aprende en el piloto casi nunca es lo que se esperaba aprender.

Dónde está el ahorro, y dónde no

Conviene ser preciso con esto porque es donde más se exagera en el sector. No vamos a poner un porcentaje: no tenemos datos propios que lo respalden y un número inventado en una web se acaba pagando en la primera reunión seria.

Lo que sí se puede decir sin inventar nada es dónde estaría el efecto: en las llamadas que hoy no se atienden porque no hay manos en ese momento, y en el tiempo que el equipo dedica a responder lo mismo veinte veces al día. Ninguno de los dos es una reducción de plantilla — es dejar de perder ventas y dejar de interrumpir el servicio.

Y donde NO está: en las llamadas que requieren criterio. Una reclamación, un evento, un grupo con condiciones particulares o una alergia con matices siguen ocupando a una persona, y así debe ser. Un cálculo de retorno que dé por automatizadas esas llamadas está mal hecho.

Preguntas frecuentes

¿Cada local puede tener su propia carta y su horario?

Sí, y esto no es una promesa a futuro: Pedi2 ya funciona por sedes. Cada una puede tener su carta, sus horarios por tipo de pedido, sus mesas y sus zonas de reparto. Es la base sobre la que se apoyaría el canal telefónico, porque sin eso un agente no podría responder correctamente a una llamada dirigida a un local concreto.

¿Se puede tener un número único para toda la cadena?

Es una de las decisiones que hay que tomar en la implantación y no tiene una respuesta única: un número por local mantiene lo que el cliente ya conoce y lo que aparece en Google; un número único simplifica la comunicación pero obliga a preguntar a qué local quiere llamar. Lo que sí conviene es decidirlo antes y no ir mezclando, porque lo que rompe la experiencia es la incoherencia entre sedes.

¿Puedo ver los pedidos de todos los locales?

Pedi2 tiene el modelo multi-sede y el cambio de contexto entre establecimientos, así que la información de cada uno está donde tiene que estar. Lo que conviene mirar en una demostración es el detalle concreto: qué informes necesita tu operación y si lo que hay hoy le llega, en vez de dar por hecho que sí.

¿Cómo se consigue que todos los locales atiendan igual?

Es el argumento de fondo de esta página. En una cadena, la atención telefónica depende hoy de quién descuelgue en cada sitio: alguien con dos años de experiencia y alguien de su segundo turno no responden igual, y eso se nota en la marca. Un agente da la misma respuesta en todos los locales porque lee los mismos datos, y las diferencias que haya son las reales —otra carta, otro horario—, no las de quién estaba cerca del teléfono.

Sigue por aquí

La misma atención en todos tus locales

Vemos tu estructura de sedes y en qué orden tendría sentido implantarlo.

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