Y si no está aquí, pregúntanos: contestamos rápido.
No. Escanean el QR con la cámara del móvil y la carta se abre en el navegador. Piden desde ahí y el pedido sale por WhatsApp, que ya tienen instalado.
Sí. La carta es una web ligera, sin descargas ni instalaciones. Funciona en cualquier móvil con navegador y datos.
No. Pide directamente. Solo se le pide el nombre y, si es a domicilio, la dirección.
Sí. Los pedidos llegan al WhatsApp de tu negocio. Si activas la IA, atiende ella ese mismo número y tú puedes entrar en la conversación cuando quieras.
También. Puedes trabajar de tres maneras: todo por WhatsApp, todo por la web, o mixto (el cliente arma el pedido en la carta y lo envía por WhatsApp).
Sí. Por defecto cada pedido pasa por tu aprobación en la comanda. Si prefieres que entren directos a cocina, activas la aceptación automática.
Te llega la petición a la comanda y tú decides. Si lo apruebas y el cambio es concreto ("añade una coca-cola"), el sistema lo aplica solo. Si el pedido ya está en el fuego, no se toca.
Se actualiza al instante en todos los QR, sin reimprimir nada.
Sí, con un toque. Desaparece de la carta hasta que lo reactives.
Sí, si el PDF tiene texto (no vale una foto escaneada). La IA lo convierte en categorías y platos con precios, y tú revisas antes de publicar.
Español, catalán, inglés, francés, alemán, italiano y portugués. La IA la traduce y el comensal cambia de idioma con un toque. Si tu carta original está en catalán, ese es el idioma base y se traduce desde ahí.
Sí. Pones un precio promocional y se muestra el precio normal tachado junto al nuevo.
No. Si ya tienes una comandera térmica, sirve. Y si no quieres imprimir, la pantalla de cocina sola es suficiente.
A una pantalla que dejas abierta en una tablet u ordenador: entran solos, con aviso sonoro, tiempos y estados.
Sí. Defines tus zonas dibujándolas en el mapa o con un radio en kilómetros, cada una con su coste de envío y pedido mínimo.
Sí, por franja horaria y hasta por plato concreto ("máximo 20 hamburguesas cada 15 minutos"). También puedes cerrar un tramo puntual de un día.
No. Cuota fija al mes, sin porcentaje ni coste por pedido, hagas los que hagas.
No. Si cobras en el local, cobras como siempre. Si activas el cobro online se hace con tu pasarela de pago y el dinero entra directo en tu cuenta.
No. Pagas mes a mes y te das de baja cuando quieras.
No. Puedes crear la cuenta y montar tu carta antes de decidir.
Tuyos. Es la diferencia principal con una plataforma de reparto: aquí el cliente pide en tu canal y sus datos quedan en tu cuenta.
El servicio está diseñado para cumplir el RGPD. Tú eres el responsable de los datos de tus clientes y nosotros el encargado del tratamiento. Puedes consultarlo en la política de privacidad.
Sí. Antes de darte de baja puedes descargar tu información.
Escríbenos y te la resolvemos sin compromiso.