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El mismo sistema, configurado para lo que de verdad te hace perder tiempo o dinero.
“El teléfono no para en la hora punta y cada pedido mal apuntado es una pizza tirada.”
Los pedidos entran escritos por WhatsApp con el tamaño y los ingredientes exactos, y salen impresos en cocina. La IA atiende mientras tú estás en el horno, y el cliente elige hora de recogida según lo que ya tienes dentro.
“La barra llena, la terraza pidiendo y una carta plastificada que ya no se corresponde con lo que hay.”
Un QR por mesa y los clientes piden desde la terraza sin levantar la mano. Cuando se acaba una tapa, la marcas agotada y desaparece de todas las cartas al instante.
“Colas a la hora del café y clientes que se van al ver la fila.”
Pedido y recogida programada: el cliente pide de camino, elige la hora y se lo lleva sin esperar. Y con la fidelización por sellos, vuelve.
“Turistas que no entienden la carta y camareros repitiendo los alérgenos veinte veces al día.”
La carta se abre en el idioma del comensal, con fotos y los 14 alérgenos por plato. Reservas con tu aforo real y recordatorio automático para reducir las mesas vacías.
“Vives del delivery y las comisiones se comen el margen entero.”
Tu propio canal de pedidos: WhatsApp, tus zonas de reparto, tu cobro online y tus datos de cliente. Las plataformas pasan a ser un extra, no tu única vía.
“Cambias de sitio cada semana y montar cualquier sistema es imposible.”
Un QR pegado en la ventanilla y ya estás operando. Sin caja registradora, sin instalación y sin línea fija: todo desde el móvil.
“La carpeta de room service está desfasada y el teléfono de recepción no da abasto.”
Un QR en cada habitación con la carta al día. El pedido llega con el número de habitación puesto y entra directo a cocina.
“Encargos apuntados en una libreta y tartas que se piden para el sábado.”
Los encargos entran por WhatsApp con fecha y hora, y con límite de cuántos aceptas por franja para no comprometerte de más.
Si sirves comida y quieres dejar de pagar el 20% de cada pedido, esto te vale. Cuéntanos cómo trabajas.