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Herramienta gratuita
Cuántos comensales caben en un servicio con tus mesas, tu duración media y tus horas de apertura. Con el techo teórico y una estimación realista al lado.
🔒 Todo el cálculo ocurre en tu navegador: no se envía nada a ningún servidor, no hace falta registrarse y no guardamos tus datos.
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La cuenta de arriba multiplica plazas por turnos, y esa multiplicación supone algo que no ocurre: que todas las mesas se llenan del todo, todos los turnos, sin huecos. En la práctica se pierde capacidad por tres sitios:
Por eso el número que conviene mirar es el de la ocupación realista, no el techo. Un local que funciona bien suele moverse entre el 65 % y el 85 % del teórico en sus días fuertes; por debajo hay margen de mejora y por encima probablemente se esté apretando de más y se note en el servicio.
Y hay un límite que esta cuenta no ve: la cocina. La sala puede aguantar cuarenta comensales a la vez y el pase no poder con cuarenta primeros en veinte minutos. Si el cuello de botella es ese, la solución no es meter más mesas: es escalonar las horas de entrada.
Cómo se traduce esto a lo que se puede aceptar en cada franja está en gestión de reservas y mesas.
En pedi2 la disponibilidad de reservas se calcula contra tus mesas y la duración que configures, así que las horas que se ofrecen son horas que caben.
No: es un techo teórico. Supone que todas las mesas se llenan del todo en todos los turnos, y eso no pasa nunca. Una mesa de cuatro con dos comensales deja dos plazas muertas, alguien se queda de sobremesa y hay huecos que no cuadran con ninguna reserva. Por eso la herramienta enseña también una estimación más realista con un porcentaje de ocupación que puedes ajustar.
Depende del servicio y conviene medirlo en vez de suponerlo: un menú del día puede resolverse en 45 minutos y una cena de carta pasar de dos horas. Y lo que hay que contar no es lo que tarda el cliente en comer, sino desde que se sienta hasta que la mesa está montada otra vez. Ese último tramo se olvida siempre y son diez minutos por mesa.
Sirve para orientarte, no para decidir mesa a mesa. Una cosa es cuánta gente cabe en un servicio y otra si cabe un grupo de ocho a las 21:30 con lo que ya tienes aceptado — eso lo tiene que cruzar un sistema de reservas contra las mesas concretas y las horas comprometidas. Aquí ves el marco; la decisión de cada reserva es más fina.
Ese es el límite que esta cuenta no ve, y en muchos locales es el que manda. La sala puede aguantar cuarenta comensales a la vez y la cocina no poder sacar cuarenta primeros en veinte minutos. Si el cuello de botella es el pase, el número de aquí es optimista y lo que hay que hacer es escalonar las horas de entrada, no meter más mesas.
Suma el coste de los ingredientes de una receta y calcula a qué precio hay que venderla según el margen que quieras.
💶Del coste al precio en carta, con el impuesto incluido o aparte. Y al revés: qué margen te queda con el precio que ya tienes.
🔳Un QR para tu carta, tu wifi o tu WhatsApp, listo para descargar e imprimir. Sin marcas de agua ni caducidad.
💬Crea un enlace que abre tu WhatsApp con el mensaje ya escrito, para ponerlo en Instagram, en la web o en un cartel.
🍲De 4 raciones a 40 sin hacer cuentas a mano, con las cantidades redondeadas a algo que se pueda pesar.