Herramienta gratuita

Generador de códigos QR

Para tu carta, tu wifi o tu WhatsApp. Se descarga en PNG para pantalla y en SVG para imprimir a cualquier tamaño, sin marcas de agua y sin caducidad.

🔒 Todo el cálculo ocurre en tu navegador: no se envía nada a ningún servidor, no hace falta registrarse y no guardamos tus datos.

Que el QR se escanee a la primera

Un código que hay que acercar dos veces es un cliente que se rinde y llama al camarero, que es justo lo que se quería evitar. Cuatro cosas que lo deciden:

  • <strong>El tamaño, según la distancia.</strong> En la mesa, 3-4 cm bastan. En la puerta o el escaparate, 8 cm o más. La referencia que se usa: el lado del código, la décima parte de la distancia desde la que se lee.
  • <strong>El margen blanco alrededor.</strong> No es decoración: la cámara lo necesita para encontrar el código. Sin él, muchos móviles no lo ven. El que genera esta herramienta ya lo lleva — no lo recortes al maquetar.
  • <strong>El contraste.</strong> Oscuro sobre claro, siempre. Un QR dorado sobre beige queda precioso en el diseño y no lo lee nadie. Y nunca al revés (claro sobre oscuro): bastantes lectores no lo reconocen.
  • <strong>Dónde se pega.</strong> Evita el plástico brillante bajo un foco: el reflejo tapa el código. Y en la mesa, mejor de pie en un soporte que plano — el móvil no tiene que hacer sombra encima.

Y lo más importante y lo que menos se hace: <strong>escanéalo tú antes de mandarlo a imprenta</strong>, con un móvil que no sea el tuyo y con la luz que haya en el local. Cien carteles impresos con un código que no lee son cien carteles a la basura.

Un QR por mesa, y sabes desde dónde piden

En pedi2 cada mesa tiene su propio código: el pedido llega con el número puesto y no hay que preguntar dónde están.

Solicita una demostración

Preguntas frecuentes

¿Caduca el código o deja de funcionar?

No. Un QR es una imagen que contiene el texto o la dirección directamente: no pasa por ningún servidor nuestro ni por un acortador, así que no hay nada que pueda caducar ni dejar de funcionar. Muchos generadores «gratuitos» crean en realidad un enlace corto que apunta a su web, y ese sí puede caducar o pasar a ser de pago — con tus carteles ya impresos.

¿En qué tamaño lo imprimo?

Depende de a qué distancia se va a escanear. Para un QR en la mesa, entre 3 y 4 cm de lado sobra. Para la puerta o un escaparate, donde se lee a un metro o más, conviene 8 cm o más. La regla que se usa habitualmente es que el lado del código sea al menos la décima parte de la distancia de lectura. Descárgalo en SVG si vas a imprimirlo grande: no pierde definición.

¿Puedo ponerle mi logo o cambiarle el color?

Aquí puedes cambiar el color. El logo en el centro lo hemos dejado fuera a propósito: tapa módulos y, aunque la corrección de errores del QR aguanta bastante, es la causa habitual de códigos que escanean mal con poca luz o con un móvil viejo. Si aun así lo quieres, descarga el SVG y colócalo tú con margen — y prueba a escanearlo antes de mandar nada a imprenta.

¿Y el QR del wifi para los clientes?

Está en las opciones de arriba: pones el nombre de la red y la contraseña, y el código conecta el móvil sin teclear nada. Es de los que más se agradecen en una terraza. Ojo con una cosa: la contraseña va dentro del código, así que quien lo fotografíe puede leerla — para el wifi de invitados no es problema, para el de la caja o el TPV sí.

Otras herramientas

¿Hablamos?