Usamos cookies propias necesarias para que la web funcione y, solo si nos das permiso, cookies de Meta (Facebook e Instagram) y Nubeico (nuestra propia medición) para saber qué anuncios traen restaurantes interesados. No las usamos para perfilarte ni las compartimos con nadie más. Puedes cambiar de idea cuando quieras desde el pie de página. Más información.
Herramienta gratuita
Pon el coste y el margen que buscas para saber el precio, o pon el precio que ya tienes para saber qué margen deja. El impuesto se trata donde corresponde.
🔒 Todo el cálculo ocurre en tu navegador: no se envía nada a ningún servidor, no hace falta registrarse y no guardamos tus datos.
—
El precio que ve el cliente incluye el impuesto, y esa parte no es un ingreso: se recauda y se entrega. Calcular el margen sobre ese importe infla el resultado varios puntos y hace parecer rentable un plato que va justo. La cuenta se hace siempre sobre el precio sin impuesto.
«Multiplica el coste por tres» es un consejo de markup, no de margen: da un margen del 67 %. Quien lo aplica creyendo que va a tener un 300 % de beneficio se lleva una sorpresa cuando mira las cuentas del mes. Los dos números son útiles, pero hay que saber cuál se está usando.
Es lo más fácil y da precios que nadie paga. Una carta funciona por el conjunto: hay platos reclamo con margen corto que traen gente, bebidas que compensan y platos estrella donde el cliente no compara. Lo que conviene mirar no es el margen de cada plato aislado, sino ese margen multiplicado por las veces que se vende — un plato con poco margen que se pide cien veces aporta más que uno excelente que sale dos.
El tipo impositivo que viene puesto es el habitual de restauración en este país, pero hay excepciones según el tipo de servicio y cambia con el tiempo. Está editable a propósito: compruébalo con tu asesoría en vez de darlo por bueno.
En pedi2 el precio de un plato vive en un sitio y se aplica a la vez en la carta del QR, en la web y en lo que ofrece el agente de WhatsApp.
Y confundirlos sale caro. El margen se calcula sobre el precio de venta; el markup, sobre el coste. Un plato que te cuesta 3 y vendes a 10 tiene un margen del 70 % y un markup del 233 %. Si alguien te dice «multiplica el coste por tres» está hablando de markup, y eso da un margen del 67 %, no del 300 %. Esta calculadora enseña los dos números con su nombre para que no haya duda.
En hostelería, lo habitual es que el precio que ve el cliente ya lo incluya. Eso significa que de cada importe cobrado una parte no es tuya, y es un error muy común calcular el margen sobre el precio con impuesto: infla el resultado. Aquí el margen siempre se calcula sobre el precio sin impuesto, que es el ingreso real, y el precio de carta se muestra aparte.
No todos el mismo, y esa es la parte que se suele hacer mal. Una carta funciona por el conjunto: hay platos con poco margen que traen gente y platos con mucho que compensan. Poner el mismo porcentaje a todo lleva a precios raros —un vino de calidad a un precio absurdo, una ensalada carísima— y a perder ventas. Lo útil es mirar el margen que deja cada plato multiplicado por cuánto se vende.
No, y conviene ser claro: esto calcula margen bruto sobre materia prima. De ahí todavía salen el personal, el alquiler, los suministros, los seguros y todo lo demás. Un plato con un 70 % de margen bruto no deja un 70 % de beneficio ni de lejos. Sirve para comparar platos entre sí y para no vender por debajo de coste, que ya es bastante.
Suma el coste de los ingredientes de una receta y calcula a qué precio hay que venderla según el margen que quieras.
🔳Un QR para tu carta, tu wifi o tu WhatsApp, listo para descargar e imprimir. Sin marcas de agua ni caducidad.
💬Crea un enlace que abre tu WhatsApp con el mensaje ya escrito, para ponerlo en Instagram, en la web o en un cartel.
🍲De 4 raciones a 40 sin hacer cuentas a mano, con las cantidades redondeadas a algo que se pueda pesar.
🪑Cuántos comensales caben de verdad en un servicio según tus mesas, la duración de cada comida y las horas que abres.